
De Windsor School al mundo: la trayectoria de Francisco Encina en Alemania
El egresado de 2007 ha desarrollado una carrera internacional que lo llevó desde la Ingeniería Comercial de la UACh hasta el trabajo en energías renovables e investigación en Alemania donde actualmente realiza un doctorado.
De Valdivia a Alemania, pasando por Nueva Zelanda, España y distintos países europeos, el windsorino egresado en 2007, Francisco Encina, hoy trabaja en Technische Universität Hamburg donde desarrolla una investigación doctoral vinculada a la sostenibilidad y la trazabilidad de los productos.
Su trayectoria ha evolucionado entre la administración, la logística internacional, las energías renovables y la investigación. Sin embargo, al recordar sus años escolares, Francisco identificó aprendizajes y experiencias que van más allá de los contenidos académicos: el manejo del inglés, la posibilidad de desenvolverse en ambientes diversos, el deporte y el sentido de pertenencia: la comunidad windsorina.
Un camino que lo llevó a Europa
Después de egresar del colegio, Francisco comenzó su formación universitaria en Chile, aunque hizo una pausa para viajar a Nueva Zelanda, donde vivió una experiencia Working Holiday. A su regreso, continuó sus estudios y más adelante se trasladó a Alemania para completar una parte importante de su formación académica.
En ese país realizó un programa de preparación en idioma alemán y continuó sus estudios universitarios, que le permitieron obtener un doble título: Ingeniería Comercial en la Universidad Austral de Chile (UACh) y Business Administration en Alemania. Durante ese proceso también tuvo la oportunidad de realizar una práctica profesional de seis meses en Mallorca, España, donde se desempeñó en las áreas de finanzas y marketing de una aerolínea.
Su vida profesional lo llevó luego a regresar a Chile por un breve período. Posteriormente, recibió una oferta laboral en Alemania. Allí comenzó a trabajar en una empresa dedicada a la exportación de componentes para embarcaciones, con operaciones vinculadas a la industria naval chilena. Más tarde se incorporó al sector de las energías renovables, donde asumió funciones relacionadas con la logística y la cadena de suministro de turbinas eólicas.
La experiencia implicaba coordinar el traslado de componentes de gran tamaño, gestionar materiales y repuestos, y trabajar con equipos ubicados en distintos países. Una labor que le permitió conocer de cerca la complejidad de los proyectos de energía eólica offshore y comprender la importancia de una gestión eficiente de los recursos y los procesos internacionales.
Con el tiempo, decidió complementar su formación mediante un máster enfocado en legislación aduanera, tributaria e internacional. Estos conocimientos fueron especialmente relevantes para su trabajo, que exigía comprender las normativas que regulan el movimiento de materiales entre países y hacia instalaciones ubicadas en aguas internacionales.
Investigación para una cadena de suministro más sostenible
Actualmente, Francisco trabaja en una universidad en Hamburgo, Alemania, donde desarrolla un proyecto de investigación que también constituye la base de su doctorado.
Su trabajo se relaciona con el concepto de Digital Product Passport o pasaporte digital de producto, una iniciativa que busca reunir información sobre el origen, la fabricación y el recorrido de productos como las baterías. El objetivo es disponer de antecedentes que permitan conocer mejor cómo se obtienen y procesan sus materiales, así como evaluar aspectos ambientales y sociales asociados a su producción.
La investigación forma parte de un proyecto europeo en el que participan tres universidades y cuatro empresas, vinculadas a distintas etapas de la cadena de suministro, entre ellas la fabricación y el reciclaje de baterías.
A través de modelos que integran información de diferentes fuentes, el equipo busca desarrollar herramientas que permitan comprender y anticipar situaciones dentro de estas cadenas, aportando antecedentes para tomar decisiones más informadas sobre la compra, la comercialización y el origen de los materiales.
Su labor combina la investigación con la publicación de resultados académicos. Entre sus avances recientes se encuentra la presentación de un artículo en una conferencia realizada en Bérgamo, Italia.
Las herramientas que se llevó de Windsor School
Al mirar en retrospectiva, Francisco aseguró que el colegio fue importante en su preparación para desenvolverse en distintos contextos, tanto académicos como personales. Entre los aprendizajes que más valora está el inglés, una herramienta que le ha permitido estudiar y trabajar en un entorno internacional.
“Mi colegio me dio muy buenas herramientas, por ejemplo, el inglés. Además de sentirse parte de la familia windsorina”, recordó.
También destacó algunas experiencias académicas que, en su momento, quizás no parecían tan relevantes, pero que tuvieron un impacto en su paso a la educación superior. Entre ellas, menciona las clases de Economía y Realidad Nacional con Mr. Mario Tejos, que le entregaron conocimientos que pudo aplicar posteriormente en sus estudios universitarios.
Francisco no recuerda su etapa escolar como la de un alumno que sobresaliera por sus notas, sino como un período en el que adquirió herramientas y encontró espacios para desarrollar sus intereses. En ese sentido, considera que su formación escolar contribuyó a que él y su hermano, también exalumno del colegio, tuvieran una buena experiencia en la educación superior.
Sin embargo, más allá de lo académico, hay otro aspecto que ocupa un lugar especial en sus recuerdos: el deporte.
El rugby
Durante sus años en el colegio, Francisco practicó distintas disciplinas, pero fue el rugby el que terminó convirtiéndose en una parte importante de su vida. Recuerda los encuentros deportivos, los viajes y las competencias con otros colegios, experiencias que no se limitaban a los entrenamientos, sino que también les permitían compartir y construir vínculos fuera de la sala de clases.
Esa relación con el deporte se mantiene hasta hoy. Francisco continúa jugando rugby en Alemania y ha llegado a competir en la Bundesliga, la liga nacional de ese país.
Para él, el deporte ha sido mucho más que una actividad física. Lo reconoce como un espacio para hacer amistades, integrarse a nuevas comunidades y aprender a trabajar en equipo, habilidades que también lo han acompañado en su vida profesional.
La posibilidad de participar en talleres, representar al colegio y compartir con estudiantes de otros establecimientos es, a su juicio, parte de lo que hizo significativa su experiencia escolar. Son oportunidades que dejaron una huella que continúa presente casi dos décadas después de su egreso.
El vínculo con una comunidad
Cuando habla del colegio, Francisco vuelve también a los recuerdos compartidos con sus compañeros y al cariño que conserva por sus profesores. Muchos de sus amigos del colegio siguen formando parte de su círculo cercano, pese a la distancia y a los distintos caminos que cada uno ha tomado.
Al pensar en aquello que el colegio le entregó, su reflexión trasciende los conocimientos y las experiencias particulares. “Yo siento que el colegio igual nos entregó mucho de cómo ser buenas personas y mejorar la sociedad”, señaló.
Hoy, desde Alemania, Francisco continúa desarrollándose en un ámbito que busca contribuir a procesos productivos más sostenibles. Y, al volver la mirada a sus años escolares, reconoce que parte de las herramientas para recorrer ese camino comenzaron a construirse en el Windsor School.