Windsorinos de Educación Parvularia exploraron el Jardín Botánico de la UACh

Windsorinos de Educación Parvularia exploraron el Jardín Botánico de la UACh

En la salida pedagógica nuestros pequeños estudiantes exploraron la naturaleza y fortalecieron aprendizajes a través de la experiencia con su entorno.

En el marco de su proceso formativo, los estudiantes de playgroup, prekínder y kínder del Windsor School participaron en una salida pedagógica al Jardín Botánico de la Universidad Austral de Chile (UACh), donde vivieron una experiencia de aprendizaje en contacto directo con la naturaleza.

El principal objetivo de la actividad fue ofrecer a los niños y niñas la oportunidad de aprender desde la experiencia, a través de la exploración, la observación y el descubrimiento de un entorno real. Así lo explicó la coordinadora del ciclo de Educación Parvularia, Ms. Ana María Baeza, quien destacó que “estas vivencias buscan despertar la curiosidad natural, fortalecer la capacidad de asombro y promover una observación atenta del mundo que los rodea”.

La visita se desarrolló en pleno otoño, lo que permitió a los windsorinos apreciar los cambios propios de la estación. “Pudieron observar la caída de las hojas, la diversidad de colores, la lluvia, el frío y las distintas expresiones de la naturaleza, viviendo aprendizajes que nacen desde la experiencia misma y se transforman en significativos”, agregó.

Respecto a la importancia de este tipo de instancias desde los primeros años, la coordinadora señaló que “el contacto directo con la naturaleza es fundamental, porque ofrece experiencias que favorecen el desarrollo integral de los niños y niñas, no solo en lo pedagógico, sino también en lo emocional, social y físico”. En esa línea, subrayó que estos espacios estimulan los sentidos e invitan a los estudiantes a hacerse preguntas y maravillarse con su entorno.

Asimismo, destacó que “al vivir experiencias reales en entornos naturales, los niños y niñas comienzan a construir un vínculo cercano y afectivo con su entorno, aprendiendo desde pequeños a valorarlo, respetarlo y cuidarlo”, transformando la naturaleza en una verdadera “aula viva”.

Finalmente, Ms. Ana María Baeza entregó un mensaje a las familias, resaltando el valor de estas experiencias en el crecimiento de los estudiantes. “Sabemos que a veces el clima puede generar inquietud, pero justamente en esas condiciones, cuando los niños están bien preparados y acompañados, surgen aprendizajes muy valiosos”, afirmó.

En ese sentido, agregó que “sentir la lluvia, caminar entre hojas húmedas o enfrentar pequeños desafíos del entorno les permite desarrollar autonomía, resiliencia y capacidad de adaptación”, invitando a las familias a seguir confiando y acompañando estas instancias formativas.

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